lunes, 23 de junio de 2014

LISTA DE PRIORIDADES

Foto: LISTA DE PRIORIDADES

XX siglos después, cuando el cielo está alambrado totalmente por cables, las personas están definidas por las ondas de radiación que añaden a su cuerpo y cuando en un laboratorio se pueden recrear parcialmente virus, antivirus, y en general cualquier forma de vida, aún existe una fuerte tendencia a escandalizarse por la irreverencia, el desorden y la crítica. ¡Pero qué conservadores seguimos siendo si aún estigmatizamos los tatuajes y consideramos anárquico el reclamo político! ¡Qué pocos hemos avanzado si aún existe un consenso de consejales que consideran que un concierto gratuito de un gran grupo musical es considerado un peligro para la moral del país! Es imposible pensar bajo estos parámetros que degrada más la falta de educación o salud. XX siglos después de canciones, libros y obras pictóricas, el arte se sigue viendo como un peligro que debe ser visto con reticencia. Más que el escándalo que intentó prohibir el concierto de Calle 13 es mucho más escandaloso el silencio de estos mismos consejales ante la clara bajeza de humanidad que implicó el asesinato de Calidoso, muestra pequeña de lo que ocurre a diario en las calles para aquellos que han sido dejados al abandono y a la violencia. 1. Falsa moral, varios puestos más abajo, la muerte de un nadie que a nadie parece afectar.
Algo parecido pasa con la ciudad en estos días en donde XX siglos después las desigualdades y los ejercicios de poder siguen dominando cada aspecto social en cada lugar del país. Que haya una excesiva voluntad de apoyo a un evento que si bien beneficiará  a muchas familias que entrarán en un contacto internacional con el mundo de las embarcaciones, en vez de, por ejemplo, las fiestas de independencia, más nuestras, más identitarias, es sólo una muestra de como el beso forzado de la cultura con el dinero se ha convertido en el proceso de prostitución más promovido en nuestros días. 1. El patrocinio y la publicidad, varios puestos más abajo, los bandos populares estancados en las memorias de tiempos mejores.


XX siglos después, cuando el cielo está alambrado totalmente por cables, las personas están definidas por las ondas de radiación que añaden a su cuerpo y cuando en un laboratorio se pueden recrear parcialmente virus, antivirus, y en general cualquier forma de vida, aún existe una fuerte tendencia a escandalizarse por la irreverencia, el desorden y la crítica. ¡Pero qué conservadores seguimos siendo si aún estigmatizamos los tatuajes y consideramos anárquico el reclamo político! ¡Qué pocos hemos avanzado si aún existe un consenso de consejales que consideran que un concierto gratuito de un gran grupo musical es considerado un peligro para la moral del país! Es imposible pensar bajo estos parámetros que degrada más la falta de educación o salud. XX siglos después de canciones, libros y obras pictóricas, el arte se sigue viendo como un peligro que debe ser visto con reticencia. Más que el escándalo que intentó prohibir el concierto de Calle 13 es mucho más escandaloso el silencio de estos mismos consejales ante la clara bajeza de humanidad que implicó el asesinato de Calidoso, muestra pequeña de lo que ocurre a diario en las calles para aquellos que han sido dejados al abandono y a la violencia. 1. Falsa moral, varios puestos más abajo, la muerte de un nadie que a nadie parece afectar.
Algo parecido pasa con la ciudad en estos días en donde XX siglos después las desigualdades y los ejercicios de poder siguen dominando cada aspecto social en cada lugar del país. Que haya una excesiva voluntad de apoyo a un evento que si bien beneficiará a muchas familias que entrarán en un contacto internacional con el mundo de las embarcaciones, en vez de, por ejemplo, las fiestas de independencia, más nuestras, más identitarias, es sólo una muestra de como el beso forzado de la cultura con el dinero se ha convertido en el proceso de prostitución más promovido en nuestros días. 1. El patrocinio y la publicidad, varios puestos más abajo, los bandos populares estancados en las memorias de tiempos mejores.

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